de fiesta con kakkmaddafakka

17/11/2013

No son muchos los grupos internacionales que se dejan ver por Zaragoza, así que cuando viene uno hay que aprovechar la ocasión. Y más si ese grupo es Kakkmaddafakka.

El concierto estaba anunciado a las 21:30 del jueves 14 en la sala Explosivo! La cuestión es que a esa hora el grupo entraba a cenar en un bar próximo a la sala donde nos encontrabamos también cenando algunas personas que ibamos  asistir al concierto. La gente aprovechó la oportunidad para hacerse fotos con los miembros del grupo ante la sorprendida mirada de otros clientes que se preguntaban quienes eran esos jóvenes rubios y blancuzcos con los que la gente se fotografiaba. Después de cenar el grupo enfilaba el camino de vuelta a la sala y tras ellos los que allí nos encontrábamos.

Ya en la sala el concierto no defraudó. Los noruegos se lo pasan bien en el escenario y lo saben contagiar al público. Salieron de uno en uno añadiendo instrumentos a una intro que enlazó con “Touching”, la primera canción. Y la gente empezó a bailar. Y no dejó de hacerlo hasta el final.

Vídeo: ivansanlam

El escenario se les quedaba pequeño, y no solo porque fueran ocho (seis músicos más los dos coristas), sino porque lo llenaban bailando y gesticulando con coreografías específicas para cada canción. Los temas se enlazaban sin solución de continuidad y sin dar un segundo de respiro al público.  Cuando paraban hablaban con la gente y pedían acompañamiento en los coros y en las coreografías.

Y así fueron sonando canciones de su primer disco como “Restless”, “Your girl”, “Make the first move”, y canciones del segundo como “Young”, “Someone new”, “Forever alone” o “No song”. Todas ellas caracterizadas por sus alegres melodías y continuos coros y ‘uuhhhsss’ que hacían las delicias del público en un ambiente de fiesta constante.

kakkmaddafakka_zaragozaFoto: Roberto Ruiz Herrera

Y para cerrar el concierto una versión bizarra del “Bailando” de Paradisio y dejar al público agachado para preparar el último salto con “Drø sø”.

Visto lo visto, ¿quién se atreve a decir que los escandinavos son fríos y sosos?


canciones de la semana (75) – descubrimientos

07/07/2013

Esta semana dos grupos que, al menos para mí, son dos descubrimientos.

Smith WesternsVarsity (Soft will)

Eleanor FriedbergerStare at the sun (Personal record)


jano y el ornitorrinco

01/07/2013

WordPress me envía un mensaje para decirme que el blog cumple 2 años. Hace un año, con motivo del primer aniversario, escribí un post que hacía un balance cuantitativo, cualitativo y geográfico de la vida de un blog que sinceramente no pensaba que iba a llegar a cumplir un año. Y menos aún que llegaría al segundo aniversario.

Muchas cosas han cambiado desde ese 28 de junio de 2011 cuando el ornitorrinco apareció en el mundo virtual. Y creo que en ese tiempo nunca he explicado convenientemente su origen, y sobre todo, el porqué de su nombre.

Todo empezó en una práctica de un curso sobre redes sociales que hice en mi anterior trabajo. Hoy, dos años después, ese trabajo no permanece pero el blog sí. La práctica era muy sencilla: había que registrar un blog, escribir un artículo y compartirlo con el resto de los compañeros del curso. Hasta ese momento nunca me había planteado escribir un blog y el hecho de tener que crear uno para una práctica de un curso tampoco me parecía la manera más segura de que tuviera continuidad en el tiempo.

Sin embargo, ya que me ponía me pareció buena idea ponerle un nombre original pero a la vez simbólico. Informal en la forma pero serio en el fondo. Por si acaso me daba por continuar escribiendo después de acabar el curso…

Pensando en el nombre me acordé de un texto que leí en mi época de estudiante de sociología: ‘Jano y el ornitorrinco: aspectos de la complejidad social‘, de Ramón Ramos Torre. El texto era un capítulo de un libro colectivo titulado ‘ Complejidad y teoría social‘, y que estaba coordinado por Alfonso Pérez-Agote e Ignacio Sánchez de la Yncera. Este último era profesor mío en la carrera y fue él quien nos recomendó su lectura.

El autor del texto utiliza una doble metáfora para tratar la complejidad social: Jano y el Ornitorrinco.

Jano es un dios romano, representado con dos caras, una mira hacia delante (el futuro) y otra hacia atrás (el pasado), una imagen que incluye dos realidades heterogéneas e incompatibles. Una cara es el mundo conocido, hecho y determinado del pasado, y otra es el desconocido, incierto y posible en el futuro. Jano es la imagen de la ambivalencia.

El ornitorrinco, por su parte, es un mamífero semiacuático; con un hocico semejante al pico de un pato, patas de nutria y cola de castor. Es mamífero pero pone huevos en vez de parir crías vivas. Para mayor desconcierto resulta que es venenoso, algo insólito en un mamífero. Animal contradictorio que rompe los esquemas de la zoología.

No hay, por tanto, animal más sociológico que el ornitorrinco. Y no hay imagen más sociológica que la del dios Jano con sus dos perfiles. Ambos, Jano y el ornitorrinco, están representados en este blog desde hace dos años.

PD. Jano en latín es Ianus. Por si os preguntáis por mi nick en twitter.


canciones de la semana (74) – letras

17/06/2013

Esta semana no voy a ser yo quien escriba el texto introductorio a las canciones de la semana. Van a ser los propios autores con parte de las letras de sus temas…

José Ignacio Lapido dice esto:

     Perfeccionándome en el arte del silencio,

     sin nada más que decir.

     Tal vez dormido, tal vez despierto,

     me voy muy lejos de aquí.

Y Muy Fellini, lo siguiente

     Estoy harto de esperar

     a encontrar un hueco en este sitio.

     No tengo nada a que aferrarme,

     me marcho de este mecanismo.

Y lo cantan así…

José Ignacio LapidoMuy lejos de aquí (Formas de matar el tiempo)

Muy FelliniSalir de esta ciudad (Fragmentos de una explosión)


emergencia social

14/06/2013

Hace unos años, no muchos, el concepto de desnutrición infantil nos devolvía la mirada, a través de la televisión, de un niño africano desnudo y con el vientre hinchado por la mala alimentación. Hoy, nos devuelve la mirada de un niño andaluz, catalán, canario o valenciano que necesita ir al colegio más para comer que para aprender.

Hace unos años, no muchos, se hablaba de la alimentación de los escolares poniendo el énfasis en los problemas de obesidad infantil provocados por una mala alimentación. Hoy, se sigue hablando de la mala alimentación de los menores pero porque la presencia de niños malnutridos es una realidad en las escuelas.

Hace unos años, no muchos, se alternaban periodos de trabajo y paro y los momentos de transición eran compensados con los ingresos de la prestación por desempleo. Se afrontaba la situación y la vida se planteaba en una dicotomía laboral de ocupado-parado donde los periodos sin ningún tipo de ingresos no solían ser largos. Hoy, cada vez hay más personas que agotan la prestación y los posteriores subsidios por desempleo y se ven abocados a una existencia sin ingresos y, lo que es peor, sin perspectivas de reinserción laboral. Abocados a un futuro ciego. Muy negro.

Hace unos años, no muchos, había pobres en las calles de las ciudades españolas. Eran transeúntes, personas que vivían al margen de la sociedad en el mismo centro de las ciudades. Eran identificables por su aspecto, por su mal aspecto, y otros transeúntes, personas que transitaban por la calles, se apartaban de su camino para no cruzarse con ellos. Hoy, sigue habiendo pobres en las calles. Más. Muchos más. Sin embargo, ya no todos son tan identificables. El perfil del pobre ha cambiado y personas que hace pocos años pertenecía a la clase media, hoy están en la parte más baja de la sociedad. Y ese descenso al infierno les avergüenza.

Hace unos años, no muchos, las personas que no tenían casa y vivían en la calle eran los ‘sin techo’. Vivir en la calle era la máxima expresión de pobreza y exclusión social. Eran personas solo con presente porque el futuro ni se lo planteaban. Hoy, las personas pierden sus casas y se encuentran de la noche a la mañana prácticamente en la calle: son los desahuciados. Personas que tenían un presente pero que ya es pasado y abocados a un futuro de incertidumbre y deudas con el banco.

La situación en España se ha degradado tanto en los últimos 5 años que se comienza a hablar de emergencia social. Es una realidad tan visible que ciega. Y esa ceguera parece que paraliza a los partidos políticos, incapaces, una vez más, de actuar de manera conjunta ante un problema nacional de tal envergadura que no debería formar parte de la disputa partidista. Se requieren medidas inmediatas y, sobre todo, eficaces.

Nos enredamos en debates y diatribas sobre el paro, la pobreza y la desigualdad cuando deberíamos hablar de parados de larga duración sin ingresos, de pobres en situación de exclusión social y de personas en situación de desigualdad de oportunidades. En una palabra: hablar de personas. De personas pobres en dinero pero ricos en dignidad. Por justicia social.

Por cierto, ¿se han fijado en que los asuntos de pobreza y hambre aparecen en la sección de ‘Sociedad’ y no en la de ‘Economía’ en los periódicos? ¿Acaso este aumento de la pobreza y del hambre no es una consecuencia más de la crisis económica? ¿Significa esto que las medidas para acabar con la pobreza quedan fuera de la política económica? Pues eso tiene un nombre: caridad y beneficencia. Y suena muy rancio.


canciones de la semana (73) – canciones para el verano

09/06/2013

Parece que se resiste el verano a llegar. Al menos en lo climatológico. Incluso meteorólogos francesas se han atrevido a pronosticar un año sin verano. Ya veremos…

Yo por si acaso voy eligiendo ya algunas canciones que suenan a verano. Lo haya o no lo haya.

Vampire weekendDiane Young (Modern vampires of the city)

CoheteA gogó (Hurra)


de jefes y líderes

05/06/2013

En cualquier momento, pero más en la actual situación de crisis la forma de dirigir las empresas puede ser decisiva para la viabilidad y el futuro de la misma. Cuando la economía crece, el crédito fluye y el consumo es dinámico, la tarea de dirigir una organización es más sencilla. Con el viento a favor es más fácil gobernar el barco.

Sin embargo el problema surge cuando cambia la dirección del viento y nos da de lado, modificando nuestra trayectoria; o nos da de frente, frenando la velocidad o incluso  haciéndonos retroceder. El mal tiempo requiere de una nueva visión de la organización empresarial y de los papeles de las personas que forman parte de ella, empezando por los directivos y gestores que son los que tienen que gobernar la nave.

Y estos gestores pueden actuar como jefes o como líderes. Las actitudes y habilidades directivas de uno y otro son diferentes. Muy seguramente los resultados empresariales también.

A continuación algunas diferencias entre ambos perfiles:

El criterio básico de dirección

El jefe, como poseedor del conocimiento y la experiencia en el funcionamiento de la empresa, basa su dirección exclusivamente en la orden y su criterio es el único válido. Toma todas las decisiones y espera los resultados como algo consecuente y automático a la decisión tomada. Su perfil es el de conseguidor.

Por su parte el líder fundamenta su dirección en la instrucción, actúa como guía sirviéndose de su conocimiento y experiencia que comparte con los mandos medios y los empleados. Implica a los trabajadores en la toma de decisiones. Su perfil es el de facilitador.

El vínculo con la empresa

El jefe tiene una visión de la empresa como posesión y por lo tanto fundamenta el vínculo con la organización en la decisión personal y el beneficio individual. La empresa es lo que dice el organigrama y solo lo que ocurre de puertas para adentro; y solo el tiene la llave para abrirla. El jefe es primera persona del singular: Yo.

El líder entiende la empresa como organización colectiva a la que pertenece, bajo objetivos comunes y compartidos por todos los miembros de la misma. La empresa es lo que dicen las personas y lo que pasa tanto dentro como fuera; y todos tienen la llave para abrir la puerta. El líder es primera persona del plural: Nosotros.

El vínculo con los trabajadores

El jefe se preocupa por la las cosas, no por las personas. Esto hace que los trabajadores sean meros ejecutores de órdenes para la consecución de un resultado. La relación es por lo tanto exclusivamente vertical y descendente: no hay colaboración. El jefe tiene empleados.

El líder actúa como ejemplo ante los trabajadores que reconocen en él la senda a seguir. Fomenta la opinión, la participación y la autonomía de los equipos de trabajo. Genera confianza que se traduce en una mayor implicación de los trabajadores en el devenir de la organización.  El líder tiene colaboradores.

La forma de comunicar

El jefe entiende la comunicación exclusivamente como un proceso vertical, unidireccional y descendente, por lo que considera que no tiene que argumentar o justificar sus órdenes y decisiones. No fomenta el intercambio de opiniones ni con su figura, ni entre los trabajadores. El jefe habla.

El líder no habla, comunica. Expresa claramente lo que espera de sus colaboradores tanto a nivel individual como colectivo y da un constante feedback en esa relación. Promueve el intercambio de ideas y opiniones en libertad y confianza, lo que se traduce en conversaciones innovadoras.  El líder conversa.

La actitud ante el error

El jefe no admite el error. Las personas se equivocan, pero como hemos visto en un punto anterior el jefe no ve personas. Por lo tanto el error se reprende y se sanciona. Generalmente utilizando malas formas y donde el respeto suele brillar por su ausencia. El jefe castiga.

El líder acepta el error como parte sustancial a la actividad de sus colaboradores. El error se analiza, se buscan alternativas y se soluciona. Lo que no está permitido es no subsanar el error. El líder corrige.

La actitud frente a la consecución de objetivos

El jefe ve la consecución de los objetivos marcado por él como una obligación de los empleados, y por lo tanto ni se reconoce ni se recompensa el esfuerzo y la dedicación para su consecución. El jefe presume de sus éxitos.

El líder reconoce el esfuerzo y elogia la consecución de los objetivos por parte del equipo de trabajo. Los objetivos comunes se traducen en resultados compartidos. El El líder comparte los éxitos.

jefe_vs_líderFuente: cuantarazon.com

Que uno es jefe lo pone en la tarjeta de visita. Que uno es líder lo demuestra cada día.


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