canciones de la semana (68) – pop azucarado y delicioso

28/04/2013

Estamos entrando en mayo. ¿Y qué pasa en mayo?, preguntarán algunos. Pues, por ejemplo, que The Pastels sacan nuevo disco a finales de mes. ¿Y eso es noticia?, preguntarán algunos. Pues, teniendo en cuenta que no sacaban disco desde hace 16 años, yo creo que sí. El disco se titula ‘Slow summits’ y sale el día 27. Hasta entonces puede ser una buena opción reescuchar su discografía para hacer más llevadera la espera.

El adelanto del disco es el single ‘Check my heart’ en el que se puede comprobar que se mantiene intacta la vena azucarada del grupo.

Por otra parte, en este mes de abril que se va ha llegado (al menos para mi) el nuevo disco de Pauline en la playa (que se publicó el pasado mes de marzo). Y ha llegado lleno de preciosas canciones. Un surtido repleto de pop exquisito, de melodías nostálgicas y letras intimistas. Y unos arreglos de viento y cuerda verdaderamente bonitos.

La canción que da título al disco y con la que se abre es ‘El mundo se va a acabar’. Pero tranquilos, que no va a ser hoy. Hay tiempo para saborear una vez más un disco delicioso.

The PastelsCheck my heart (Slow summits)

Pauline en la playaEl mundo se va a acabar (El mundo se va a acabar)


la etapa reina del paro

25/04/2013

No por esperada la noticia de los más de seis millones de parados en España es menos impactante. Las cifras son sencillamente catastróficas:

– 6.202.700 personas en paro.

– 27,16% de tasa de paro

– La tasa de paro juvenil llega al 57, 2%.

– Más de tres millones de parados llevan más de un año en el paro.

– Casi dos millones de hogares tienen a todos sus miembros en paro.

Solo hay tres comunidades autónomas con tasas de paro por debajo del 20% (País Vasco, La Rioja y Navarra), mientras que en Andalucía rozan el 37%. La imagen de las dos Españas en los datos del paro se perpetúa: lo más preocupante es que la situación en el norte es muy mala y en el sur, simplemente, dramática.

paro_CCAA

Hasta hace unos meses estábamos acostumbrados a ver la evolución del paro desde el comienzo de la crisis. En esos gráficos (en una suerte de perfil de final de etapa pirenaica del Tour), veíamos como el paro ascendía constantemente desde cifras por debajo del 8% en 2007 hasta superar el 20% a finales de 2010, y rozar el 25% a principios del 2012.

evolucion_paro_crisis

A mediados de 2012 superamos la tasa histórica de paro que hasta entonces se situaba en el 24’55% a comienzos de 1994 (con un número total de parados por debajo de los cuatro millones). Ese record nos obligó a aumentar la extensión del gráfico en su extensión temporal para ver la evolución del paro.

evolucion_paro

De esta manera podíamos observar como desde entonces (mediados de los 90), la tasa de paro en España fue descendiendo lenta pero constantemente (salvo un pequeño repunte en 2001 debido a un cambio en la metodología de cálculo), hasta llegar a la cifra histórica, esta vez por baja, del 7,95%.

Desde 1994 el paro en España descendía después de haber subido un puerto de primera categoría.

Si aumentamos la referencia temporal y observamos el gráfico del paro en España durante la época de la democracia observamos tres repuntes muy importantes: a mediados de los 80 y de los 90, y el momento actual de tasas record.

paro_españa_40años

La evolución del paro en España presenta el perfil de una etapa reina del Tour, el Giro o la Vuelta. Desde el inicio de la etapa (de la democracia) el paro va escalando hasta alcanzar una primera cima de 1ª categoría a mediados de los 80, para descender hasta los primeros 90 cuando comienza el ascenso al segundo puerto de 1ª categoría que se alcanza en 1994.

Desde mediados de los 90 se produce un descenso vertiginoso que nos llevará, con la explosión de la burbuja inmobiliaria, a los pies de la crisis a finales de 2007. Comenzamos en ese momento el ascenso al (de momento) último puerto que se está mostrando como de categoría especial,… y además parece no tener fin.

El mayor problema de este último puerto es que venimos de un valle relativamente bajo y ascendemos hasta una altura donde el oxígeno es cada vez menor y se hace muy difícil respirar.

En ciclismo las etapas reina pueden decidir el destino de las carreras. En economía la crisis y esta tasa de paro desorbitada también pueden marcar el destino de España. Y no es un destino halagüeño.


canciones de la semana (67)

14/04/2013

Sin más preámbulos: las canciones de esta semana.

PhoenixEntertainment (Bankrupt!)

WavvesDemon to lean on (Afraid of heights)


la familia real y las competencias transversales

10/04/2013

La monarquía lleva un tiempo instalada en el debate social. Temas no faltan… aunque ninguno bueno. Algo que hasta hace no mucho tiempo parecía terreno vedado para el debate está ahora de plena actualidad: ¿tiene futuro la monarquía en España?

La imprescindible renovación democrática y regeneración  institucional que necesita España parece que se decanta más por una respuesta negativa a esta pregunta aunque, como en todo, las opiniones son diversas.

Para bien o para mal la monarquía cumple unas funciones en el actual marco constitucional español, y no pretendo entrar a valorar esas funciones o la idoneidad o vigencia de las mismas. Sin embargo, sin pretender ser original, se me ha ocurrido analizar (medio en broma, medio en serio) las actitudes de los miembros de la monarquía española con algo que hasta hace poco formaba parte de mi ámbito profesional: las competencias profesionales.

Más concretamente su relación con las competencias laborales transversales, es decir, aquellas que son necesarias en cualquier puesto de trabajo. También en los trabajos de la Familia Real. O de la familia del Rey, para ser más exactos, que ha habido que acotar el término ya que hay algún que otro miembro díscolo que está dando (más) mala imagen a la institución.

familia_real_española

Por partes. O por miembros, mejor dicho:

S.M. el Rey Don Juan Carlos I

Máximo representante de la Familia Real y por lo tanto en la obligación de presentar una imagen acorde a su posición. Convendremos todos que no está siendo del todo así últimamente.

Su puesto se asemejaría al de un alto directivo de una empresa por lo que sus competencias transversales deberían ser análogas. Y aquí encontramos un poco de todo. Hay que reconocer que tiene algunas competencias muy desarrolladas como el networking, es decir, la red de relaciones personales (algunas tan personales que llegan a ser de entrañable amistad) o la gestión del tiempo (a pesar de tener la agenda repleta de actos nunca llega tarde a ninguno). Su compromiso con la organización es máximo… le va el puesto en ello.

Por el contrario, en algunas otras competencias demuestra algunos déficits. Especialmente en lo que se refiere a la adaptación al cambio, ya que es evidente que le está costando adaptarse a una nueva realidad social donde su figura ya no brilla como antaño. Parece mostrarse reticente a abandonar su zona de confort, representada por la Transición cuando su puesto era incuestionable y valorado. En momentos de zozobra a un líder se le exige autocontrol y equilibrio y desde luego de lo segundo no anda nada sobrado. Eso sí, esto último le ha valido para desarrollar la competencia de la delegación, hasta el momento puntual pero quién sabe si dentro de no mucho definitiva, en favor de su hijo.

S.M. la Reina Doña Sofía

Siempre se ha dicho de la Reina Sofía que era una gran profesional, aunque no se supiera muy bien en qué consistía su profesión más allá de ser la Reina y de estar donde marcara el protocolo. Si su profesionalidad se demuestra en eso, su compromiso con la organización, aunque sea de baja intensidad, está fuera de toda duda.

Si hacemos caso a la intensa rumorología acerca de la vida en Palacio también podemos asegurar que su autocontrol y equilibrio están más que demostrados.

En su debe se le puede poner su escasa iniciativa, aunque más parece motivada por la rigidez de la propia institución que por voluntad propia.

S.A.R. el Príncipe de Asturias, don Felipe

Representa mejor que nadie lo de la importancia del aprendizaje permanente. Aunque no deja de ser paradójico que lleve toda la vida formándose para un trabajo que tiene asegurado.

Su antecesor, o sea su padre, le va a dejar una institución en los momentos más bajos de popularidad por lo que le va a resultar imprescindible ser capaz de analizar los problemas y tomar las decisiones más adecuadas. La monarquía ya no es un totem alrededor del cual todos los españoles bailan, por lo que su visión estratégica de hacia dónde debe dirigirse la institución se prevé como fundamental para garantizar su supervivencia. Su liderazgo ya no se da por hecho y se lo tendrá que ganar con actos y con actitudes.

S.A.R. la Princesa de Asturias, doña Letizia

Si algo sabíamos de ella antes de que se convirtiera en Princesa de Asturias es que tenía buenas dotes de  comunicación. Desde que se convirtió en Princesa esas dotes comunicativas se han reducido hasta casi desaparecer.

Lo de (solo) reina consorte no parece muy apropiado en la sociedad actual donde se lucha por la igualdad en todos los ámbitos. En el caso de la monarquía hasta hoy (Constitución mediante) es una batalla perdida. Parece claro que cuando se convierta en Reina su papel tendrá que ser muy diferente al desempeñado por la Reina Sofía: la nueva monarquía va a requerir de un papel más activo de la Reina, con mayor iniciativa y con mayor presencia pública, y por lo tanto su compromiso con la organización deberá ser de otra manera.

S.A.R. la Infanta doña Elena, Duquesa de Lugo

Gracias a ella descubrimos un nuevo sinónimo para separación matrimonial: ‘cese temporal de la convivencia matrimonial’. Era bastante retorcido y rebuscado pero la monarquía es así, le gusta el boato y lo grandilocuente. Quizás sea una forma de comunicación cuestionable pero hay que reconocer que demostró creatividad, aunque solo fuera para llamar de otra manera una cosa ya conocida.

En aquel momento fue el mayor escándalo de la casa real. Transcurrido el tiempo y los acontecimientos, nos parece uno de los actos que más equiparaban a la institución con el resto de la sociedad. A partir de ese momento la figura de la infanta se fue diluyendo y demostró una gran capacidad de adaptación al cambio. Hoy, es el miembro de la familia real que tiene mejor imagen. Precisamente porque no la tiene.

S.A.R. la Infanta doña Cristina, Duquesa de Palma de Mallorca

De ella sabíamos que trabaja en la Obra Social de La Caixa, siendo la única miembro de la Casa Real que parecía tener un trabajo ‘honrado’. Y plebeyo: con su organización y planificación, con sus reuniones, su trabajo en equipo, y su gestión de proyectos.

Pero hete aquí que al parecer también andaba metida con su marido en esto de los negocios fuera del horario laboral y Real. Eso sí, pretende dar la imagen de que realmente ella no se dedicaba a tomar decisiones en aquellas empresas en donde aparecía como socia o con algún cargo de responsabilidad. Si eso fuera así, estaríamos en un claro caso de falta de compromiso con la organización.

Es decir, ella se presenta como amantísima esposa y madre que no se metía en los (sus) negocios. Vamos, una mala interpretación de la competencia de la delegación de libro.

Excmo. Sr. don Iñaki Urdangarín, Duque consorte de Palma de Mallorca

Nadie le puede negar su espíritu emprendedor. Por otra parte, su compromiso ético brilla por su ausencia y eso tampoco nadie lo puede negar.

Urdangarín basaba su emprendimiento en una sobresaliente red de relaciones, una notable capacidad de negociación valiéndose de su posición, una insuficiente innovación en los proyectos (más de uno fusilado de internet) y una muy deficiente orientación al cliente. Además de una pésima creatividad a la hora de camuflar facturas falsas y chanchullos varios.

Los días de vino y rosas (de horchata y ensaimadas sería más acertado) se han acabado. Ahora tiene una excelente oportunidad de hacer valer su competencia en la resolución de problemas. Y tiene muchos. Y muy graves.

Jaime de Marichalar, Ex-Excmo y Ex-Duque consorte de Lugo

¿Qué fue de Jaime de Marichalar?

Nietos

Son unos cuantos, hasta ocho. Y todos nativos digitales. Supongo, por tanto, que las competencias digitales irán bien encaminadas en todos ellos.

Por otra parte, todavía son muy pequeños (el mayor, Felipe Juan Froilán de Todos los Santos de Marichalar y Borbón, tiene 14 años) y por lo tanto es pronto para valor sus competencias transversales.

Eso sí, no estaría de más que fueran desarrollando la competencia de adaptación al cambio y la capacidad emprendedora. Por si acaso llega la III República.

Y hablando de la república. ¿Qué régimen preferís: la monarquía o la república? Yo, la (…)

Bueno, os lo digo el próximo 14 de abril.


canciones de la semana (66) – canciones de primavera

07/04/2013

Llevamos un par de semanas de primavera pero en lo climatológico no lo parece (se ve poco el sol). O sí (llueve bastante).

Se supone que eso es la primavera: días más largo y luminosos pero también más lluvia. O no. No lo sé muy bien.

Lo que sí sé es que las dos canciones de esta semana me suenan a primavera. Y mucho.

FoxygenSan Francisco (We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic)

Christopher OwensHere we go again (Lysandre)


precisiones conceptuales en las cifras de paro

03/04/2013

No será porque no se hable y se escriba sobre el drama del desempleo en España. O quizás precisamente porque se habla y se escribe mucho del tema. La cuestión es que no siempre se hace con precisión cuando se analizan las cifras del paro en nuestro país.

En España hay dos fuentes para medir el paro: las cifras de paro registrado que publica mensualmente el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), y los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que publica trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Respecto a las cifras de paro registrado hay que señalar que se trata del número de personas inscritas en los servicios públicos de empleo (el ‘estar apuntado al paro‘ de toda la vida) y que se consideran demandantes de empleo. En este punto hay que señalar que NO todas las personas inscritas se contabilizan para la medición del paro registrado, ya que se excluyen de éste todas aquellas demandas que al final del mes de referencia se encuentran en alguna de las siguientes situaciones: demandantes de pluriempleo, demandantes de mejora de empleo, participantes en trabajos de colaboración social, demandantes de un empleo inferior a 3 meses o con jornada inferior a 20 horas semanales, demandantes de empleo que estén cursando estudios o formación ocupacional (estudiantes), etc.

Cuando baja el paro registrado (como sucedió en los datos publicados relativos al mes de marzo) es habitual escuchar a tertulianos (es una batalla perdida) y, lo que es peor, a políticos (es un error imperdonable) equiparar el número en que ha descendido el paro con personas que han encontrado trabajo. Suelen ser expresiones del tipo: ‘aunque sea un descenso pequeño, es una buena noticia para las 5.000 personas que han encontrado trabajo‘. Y eso sencillamente no es así. Que baje el paro registrado significa que hay menos gente inscrita que se contabiliza (teniendo en cuenta los criterios que hemos visto en el párrafo anterior), pero no se puede extrapolar que todas esas personas hayan encontrado empleo.

Porque uno puede dejar de estar inscrito por haber encontrado empleo, por supuesto, pero también por no haber renovado ese mes la demanda de empleo por la razón que sea (fundamentalmente gente que no cobra prestación y que no tiene ninguna confianza en que el servicio público de empleo le encuentre alguna oferta adecuada a su perfil, y por voluntad propia u olvido no renueva la demanda). Del otro lado hay que tener en cuenta que las personas que se inscriben pueden hacerlo por haber perdido su trabajo ese mes, pero también cuentan las personas que se inscriben por primera vez al paro tras finalizar los estudios o se vuelven a inscribir tras un periodo de inactividad laboral (que no paro), y que figuran en las estadísticas como parados sin empleo anterior.

Es decir, cada mes hay más o menos gente inscrita en el paro que el mes anterior, pero la diferencia no significa que todas esas personas hayan encontrado trabajo, en caso de que baje; o que lo hayan perdido en caso de que suba. El dato es el resultado de tener en cuenta todas las posibles altas y bajas en la contabilidad del paro registrado.

La segunda fuente de medición del paro es la Encuesta de Población Activa (EPA), que es eso, una encuesta que mediante una muestra calcula el número de personas que no tienen trabajo (independientemente de que estén inscritas en su servicio público de empleo autonómico) y que hayan realizado acciones de búsqueda activa de empleo. Se trata por tanto de un concepto de parado más dinámico y en consecuencia ofrece una cifra de parados más próxima a la realidad que la del paro registrado. Y lamentablemente más elevada (casi 6 millones frente a los poco más de 5 millones de los datos del SEPE).

En este punto se habla mucho de las insoportables cifras de paro juvenil que arroja la EPA cada trimestre, y que no dejan de subir en los últimos años hasta alcanzar el 55,13% a finales de 2012. Respecto a esta cifra se pueden realizar un par de matizaciones que lejos de pretender minimizar lo dramático de la situación, si considero son necesarias para valorarla de una manera más objetiva.

Es necesario, en primer lugar, especificar que a efectos de estadística laboral solo cuentan los trabajadores (ocupados y parados) que tienen entre 16 y 24 años. Por otra parte, en la actualidad el concepto de ‘joven’ abarca un tramo de edad superior (incluso en algunas ocasiones se entiende la juventud como los menores de 35 años), por lo que al hacer referencia al paro entre los jóvenes (sin mencionar el tramo de edad al que no estamos refiriendo) puede provocar la sensación de que la situación afecta a un colectivo mucho mayor (si cabe) en términos absolutos del que realmente se trata.

En segundo lugar, hay que señalar que en términos relativos la tasa de paro juvenil es del 55%, lo que significa  que más de la mitad de los jóvenes menores de 25 años que están dispuestos a trabajar (y que por lo tanto buscan activamente empleo) no encuentran trabajo. NO significa que más de la mitad de (todos) los jóvenes españoles estén en paro, ya que la situación habitual de los menores de 25 años es estar formándose, y por lo tanto no están buscando trabajo (siendo población inactiva y no parada). Respecto al total, serían aproximadamente uno de cada cuatro jóvenes los que están en el paro.

En muchas ocasiones se confunde población inactiva (personas que estando en edad de trabajar, o no pueden o no quieren trabajar) con población parada (personas en disposición de trabajar pero que no encuentran empleo). Y ocurre algo similar con la confusión entre población activa (personas que se han incorporado al mercado de trabajo, es decir, que tienen un empleo o que lo buscan actualmente) y población ocupada (parte de la población activa que efectivamente desempeña un trabajo remunerado). Esta segunda equivocación es especialmente sangrante en el caso de centros y consultoras de formación que confunden términos cuando ofertan ‘formación dirigida a activos del sector…‘, cuando en realidad es formación dirigida a trabajadores ocupados de un determinado sector. Se retratan estas organizaciones como verdaderos centros de deformación profesional para el empleo.

En definitiva, hablar con precisión no rebaja el drama del paro en España, pero es algo que debería ser obligatorio para analizar, valorar y atacar objetivamente una situación que, por tan dramática que es, requiere de la mayor precisión y competencia profesional de todos los actores (políticos, sociales y empresariales) involucrados.