las “fabricinas”

30/11/2011

El palabro que da título al post quiere denominar a aquellas empresas  de servicios que presentan un sistema de producción industrial. Son las oficinas que funcionan como fábricas: las fabricinas.

Me refiero a aquellas organizaciones que dicen prestar servicios pero que realmente fabrican servicios en forma de productos que ofrecen a sus clientes. Las verdaderas empresas de servicios ofrecen precisamente eso, un servicio, una forma de trabajar que garantiza que el resultado final es un producto de calidad. Las fabricinas ofrecen el producto resultante pero en ningún caso garantizan un proceso de calidad para llegar al resultado final. Las fabricinas no ofrecen servicios, ofrecen productos terminados.

El objetivo de una fabricina, único objetivo por otra parte, es entregar el producto terminado en tiempo y forma establecidos con el cliente. No importa cómo se llega a ese resultado, no importa el servicio, solo importa el resultado. En las fabricinas la evaluación de la idoneidad del sistema de trabajo es muy sencilla. Sólo tiene una pregunta: ¿se ha presentado el producto en tiempo y forma establecido? Generalmente la respuesta es afirmativa. Las fabricinas en ese sentido son empresas muy efectivas.

En las empresas de servicios encontramos técnicos cualificados que son los responsables de que el proceso de la prestación del servicio sea de calidad, y por lo tanto efectivo y eficiente. En las fabricinas también existen los técnicos, también están cualificados, pero no les suelen permitir ser responsables de nada, ni siquiera de su propio trabajo.

En las fabricinas los técnicos son tratados como peones industriales: tienen que producir, no pensar. Se tienen que limitar a conseguir que el trabajo salga adelante, más despacio o más deprisa en función de las necesidades. Son tratados como maquinas a las que se les puede acelerar o frenar el motor de producción. Son técnicos que pasan de un proyecto a otro como el operario que pasa de una maquina a otra y sigue produciendo.

En las fabricinas todas las actividades que no sean de producción material son irrelevantes y por lo tanto no se hacen: organizarse, planificar, evaluar (de verdad) el proceso, recabar la opinión de los técnicos en aspectos que competen a su trabajo, pararse a pensar cómo se podrían hacer mejor las cosas,… son sólo ladrones de tiempo que impiden seguir produciendo.

Por otra parte las fabricinas suelen ser bastante cínicas: hablan de innovación cuando su máxima es hacer siempre lo mismo de la misma manera, hablan de fomentar la iniciativa cuando son controladoras y no demuestran ninguna confianza en sus técnicos, hablan de trabajo en equipo cuando consideran que dos o más trabajadores alrededor de una mesa sin un jefe directo entre ellos es un acto de sedición, hablan de adaptación a los cambios cuando sienten un vértigo atroz ante las cosas que no dependen de ellas, hablan de  comunicación cuando son incapaces de que la información y el conocimiento fluya entre sus trabajadores, hablan de delegación cuando solo dan ordenes, hablan de compromiso ético cuando son incapaces de reconocer los derechos laborales de sus empleados, hablan de… tantas cosas. Hay que saber traducir el idioma en el que hablan.

Ese es su mayor problema: hablan demasiado, sólo hablan y no hacen nada de lo que dicen saber y saber hacer. Suelen ser perfectos ejemplos de ese dicho tan español de “dime de qué presumes y te diré de qué careces“. En el caso de las fabricinas este dicho es de una precisión quirúrgica.

Sin embargo las fabricinas suelen tener un elevadísimo concepto de sí mismas. Jamás reconocen cometer errores. Las equivocaciones son siempre de otros.

En un mundo tan cambiante, dinámico e impredecible como en el que nos movemos actualmente, las fabricinas no se encuentran cómodas. Su zona de confort se ve seriamente afectada y tratan de aferrarse a lo qué pueden y cómodo pueden, pese a que suelen vanagloriarse de ser capaces de moverse con eficacia en muchos y variados escenarios. No suele ser así.

No debemos olvidar que quien afirma tener gran capacidad de adaptación y de versatilidad, en muchas ocasiones no hacen si no dar vueltas en círculos, enormes giros de 360º que los llevan al mismo lugar de donde salieron. Terminan donde empezaron: principio y fin. Y además acaban mareados.

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diccionario de competencias laborales

28/11/2011

En su trabajo estaba acostumbrado a escuchar, leer, e incluso escribir, conceptos como: adaptación a los cambios, aprendizaje autónomo, calidad, compromiso ético, comunicación, creatividad, delegación, gestión de proyectos, gestión del tiempo, iniciativa y espíritu emprendedor, liderazgo, negociación, organización y planificación, razonamiento crítico, resolución de problemas, toma de decisiones, trabajo en equipo.

Un día probó un traductor de competencias laborales. El resultado no le sorprendió:

Adaptación a los cambios = Aquí siempre se ha hecho así / Hoy estás aquí, mañana estás allí, si lo quieres bien y si no también*

Aprendizaje autónomo = Fuera del horario de trabajo

Calidad = Cantidad

Compromiso ético = Creer sin ver

Comunicación  = Comunicación vertical descendente

Creatividad = Copia, pega… y cambia el color

Delegación = Acábalo tú

Gestión de proyectos = Acabar en tiempo y forma, no importa cómo

Gestión del tiempo = Todo es urgente

Iniciativa y espíritu emprendedor = No te pago por pensar

Innovación = hazlo como siempre, no lo compliques*

Liderazgo = Ordeno y mando

Negociación = El jefe gana, el trabajador pierde… siempre

Organización y planificación = Hoy es decisivo, mañana puede ser intrascendente, pasado mañana…

Productividad = Esfuérzate al máximo por la mínima cantidad que permita la ley*

Razonamiento crítico = La crítica no es razonable

Resolución de problemas = No crees problemas

Toma de decisiones = Haz lo que te digo

Trabajo en equipo = Conjunto de trabajadores que utilizan la misma plantilla de word

Todos estas competencias se resumen en una:

AUTOMOTIVACIÓN = Si no te gusta ya sabes donde está la puerta

* Las anotaciones en cursiva son propuestas sacadas de los comentarios. Se agradecen.


canciones de la semana (18)

27/11/2011

Después del chaparrón conservador de las elecciones del domingo pasado, que mejor manera de “celebrarlo” que siendo conservadores en la selección musical de esta semana.

Y por una selección conservadora me refiero dos cosas: pop, la primera; inglés, la segunda. Pues eso, dos ejemplos de (buen) pop inglés.

En primer lugar una preciosa canción de Veronica Falls, “Bad feeling“, de su primer disco homónimo: pildoritas de pop delicado, con melodías luminosas y unas armonías vocales perfectas. Estuvieron esta semana pasada tocando en España y el viernes de buena mañana en las entrevistas acústicas de Hoy Empieza Todo (Radio 3). El disco lo puedes escuchar en Spotify – Veronica Falls.

La segunda, “Is it me“, de The Kooks, canción de su tercer disco “Junk of the heart“: estribillo pegadizo arropado por guitarras contundentes. ¿Sólo eso? Sí, sólo eso pero en perfecta armonía. Más ejemplos de ésto en los tres discos de la banda. Los puedes escuchar en  Spotify – The Kooks

Veronica Falls – Bad feeling

The Kooks – Is it me


verdades, mentiras y encuestas

24/11/2011

Soy de los que cuando le solicitan contestar una encuesta lo hago. Y además contesto con sinceridad. ¿Por qué? Pues porque soy sociólogo y creo, también sinceramente, en la utilidad de las encuestas. En las encuestas bien hechas, claro.

Una encuesta NO es sólo una o varias preguntas con diferentes opciones de respuesta entre las que el encuestado elige, y de las que se obtiene el porcentaje de respuesta de cada una de ellas. Lo digo por la multitud de “encuestas” que aparecen todos los días en los medios digitales o en las televisiones en las que se pregunta a los internautas y espectadores su opinión sobre toda clase de cuestiones. Lees la pregunta y las opciones e inmediatamente puedes participar clicando en el botón de votar o mandando un sms. Automáticamente accedes a los resultados de la consulta en ese momento. Si observamos con atención, en algún lugar de los resultados, suele aparece la leyenda “Esta encuesta no tiene carácter científico“.

Pues oiga, si no tiene carácter científico no es una encuesta. Porque la encuesta no deja de ser una técnica de investigación propia de las ciencias sociales, y por lo tanto científica por naturaleza. Y las encuestas de los medios digitales o las televisiones no son científicas porque no tienen muestra: puede responder quien quiera y tantas veces como quiera, por lo que los resultados carecen de cualquier fiabilidad y validez. Están sesgadas por definición. Esta situación llega a extremos absurdos como cuando mi admirado ‘portacoz‘ Esteban González Pons, el mismo que multiplica puestos de trabajo o te llama idiota, revoluciona la demoscopia afirmando, después del debate electoral entre Rajoy y Rubalcaba en el que #rajoygana fue TT por encima de #rubalcabagana, que “Twitter es la mejor encuesta porque no tiene muestra“. Con este tipo de muestras es normal pues que la gente se muestre escéptica ante cualquier información que provenga de una encuesta.

Por mi trabajo en una consultora de formación tengo que diseñar y analizar de vez en cuando encuestas propias, y consultar muy frecuentemente encuestas y estadísticas del ámbito económico, laboral y formativo de fuentes muy diversas, y supuestamente serias y fiables. No siempre es así.

Esta semana he visto en un portal de empleo (www.trabajando.es) algunos estudios cuantitativos sobre el mercado de trabajo español dignos de hacer algún comentario.

El titular del primero dice: “El 30% de los españoles no está a gusto en su lugar de trabajo. No hace lo que realmente quiere hacer“.

Este dato se obtiene de una muestra, tal y como señalan, de más de 2.000 españoles. No es una muestra pequeña (para hacerse una idea los Barómetros del CIS tienen una muestra de, en torno, 2.500 personas). Sin embargo viendo la primera pregunta desaparece cualquier validez.

En la pregunta ¿Te gusta tu puesto de trabajo?, NO puede ser una opción de respuesta “No tengo trabajo“. Y además representar la mitad de los encuestados. Preguntar a alguien por su satisfacción en el puesto de trabajo conlleva necesariamente que esa persona tenga trabajo. Mal diseñada la muestra y mal planteada la pregunta. No seguí leyendo el resto del artículo.

El titular del segundo dice: “Más del 80% de los españoles piensan que la formación dentro de las compañías favorece tanto en clima laboral como en productividad“.

Con la primera pregunta aseguran poder “despejar el panorama aclarando que un 61% de los encuestados, contestaron que su empresa no invierte en formación dirigida a sus trabajadores, mientras que un 39% aseguró lo contrario. Este resultado desvela la situación real de las compañías, donde por ahora no ven prioritario dedicar partidas del presupuesto anual en estas formaciones internas“. Categóricos,sin duda, lo son.

Sin embargo si seguimos leyendo observamos que realmente lo que los trabajadores respondían era si ellos mismos habían hecho formación. Por lo tanto asumen que si los trabajadores consultados no han hecho formación es que la empresa no invierte nada en formación. La parte por el todo. Engañoso planteamiento de la pregunta.

Más surrealista si cabe es la valoración final del Director General del portal quien afirma que “es muy importante que las empresas comiencen a invertir grandes sumas de dinero en la formación de su personal, ya que poco a poco tienen que comprender que el talento humano y los conocimientos adquiridos son mejor aplicarlos en la compañía y no en otras empresas. Además toda formación adicional que refuerce los conocimientos y aptitudes del trabajador repercutirá positivamente en la entidad”. Estamos en crisis y ¿hay que ajustar presupuestos? Por supuesto que no: directamente hay que invertir grandes sumas de dinero. ¿Realizar un diagnóstico de necesidades de formación? Por supuesto que no: toda formación repercutirá positivamente. Y la razón de todo esto es: el talento humano y los conocimientos adquiridos son mejor aplicarlos en la compañía y no en otras empresas (¿?). Un absoluto despropósito de valoración.

El último titular dice: “El 50% de los trabajadores españoles manejan un segundo idioma“.

La fiesta poliglota no acaba aquí, ya que según el estudio un 16% controla y se desenvuelve correctamente en más de dos lenguas. Es decir, dos de cada tres trabajadores españoles habla al menos un idioma además del español. La lógica diría que se pudiera tratar en muchos casos de un segundo idioma oficial del estado español (catalán, euskera o gallego), pero el texto no lo aclara. Tal y como está redactado por las alusiones al aprendizaje de idiomas más parece referirse a otros idiomas extranjeros. Por lo tanto: datos confusos y mala redacción.

En definitiva, y aunque seguramente los encuestados no hayan mentido en las encuestas, yo no me creo ninguna de las tres.

Escéptico que es uno con las (malas) encuestas.


poder absoluto, debacle absoluta

21/11/2011

Si algo hay que reconocerle a Mariano Rajoy es su capacidad para invalidar esa máxima que dice que “si haces dos veces lo mismo, no esperes resultados diferentes“.

Rajoy se ha presentado tres veces a la presidencia del Gobierno de España y ha conseguido tres resultados diferentes, y prácticamente opuestos el primero y el tercero (el de ayer). Y haciendo lo mismo, es decir, prácticamente nada. O al menos nada que sepamos públicamente. Verlas venir en todo caso.

En 2004, la primera vez que se presentó, consiguió algo histórico: perdió unas elecciones viniendo de una mayoría absoluta en la segunda legislatura de Aznar (pasó de 183 a  148 diputados). Siete años después, en 2011, ha conseguido otro dato histórico: el mejor resultado electoral del Partido Popular con 186 diputados.

En estos siete años el Partido Popular ha ganado “solo” un millón de votos (9.763.144 en 2004 frente a los 10.830.693 en 2011). En diputados el ascenso es de 38 diputados. El PP tiene un suelo electoral de prácticamente 10 millones de votos. 10 millones de fieles. Cimiento electoral de hormigón armado. Por lo tanto el éxito de Mariano Rajoy no es por lo que hace él, sino por lo que hacen los otros: el PSOE.

Y lo que ha hecho el PSOE en las elecciones de 2011 no se puede catalogar como desastre: es lo siguiente, una debacle absoluta. En cuatro años el Partido Socialista ha perdido más de cuatro millones de votos (11.064.524 en 2008 frente a 6.973.880 en 2011): 59 diputados menos (110 en 2011 frente a los 169 en 2008). El peor resultado de su historia.

En éstas estamos que Mariano Rajoy va a gobernar con un poder absoluto en el Gobierno Central y respaldado por el gobierno de la mayoría de las comunidades autónomas: todas excepto Andalucía (que seguramente sumará a la lista en las elecciones autonómicas del próximo año), Euskadi, Catalunya, Asturias y Navarra.

El PP domina en todas las provincias excepto en Euskadi y en Catalunya. En el resto de España ni los recortes (Madrid o Castilla La-Mancha) ni la corrupción (Valencia) les afecta. La fidelidad de sus votantes es absoluta.

Nos esperan cuatro años de gobierno donde el adversario de los populares no va a ser la izquierda si no los nacionalistas. Y en ese enfrentamiento el PP se encuentra cómodo y más con mayoría absoluta.

Eso sí, ahora a Rajoy no le queda más remedio que ponerse a trabajar, o por lo menos a hacer algo. Ya no vale el verlas pasar como hasta ahora. Asuntos de los que ocuparse no le van a faltar.

Más trabajo le espera al PSOE que necesita algo muy parecido a una refundación moderna. Los hipotéticos aspirantes, Carme Chacón o Patxi López, han salido también muy dañados de estas elecciones por lo que el debate de ideas debe ser prioritario, ahora mismo, frente al debate de candidatos. El proceso de reflexión interna debe ser profundo. Tienen cuatro años para hacerlo.

Porque dentro de cuatro años, en las próximas elecciones, independientemente de como haya ido la legislatura ,el PP, con el candidato que sea, se presentará a las mismas con su legión de fieles: “estos son mis 10 millones de votos, ¿cuántos tienes tú?“.


canciones de la semana (17)

20/11/2011

Que la industria musical está en crisis no es decir mucho. Cuando ésto lo dicen, por activa y por pasiva, las compañías discográficas pero siguen funcionando como cuando la situación era buena, echando la culpa a la piratería, y sin querer o saber adaptarse a la nueva situación, resulta sencillamente preocupante para ellas, las compañías discográficas. Porque la industria musical sí esta en crisis, pero la música, no.

Me han llamado la atención un par de estrategias para promocionar sendos discos: el de Jero Romero y el de Cooper.

El primer caso es más novedoso, ya que Jero Romero (cantante de los desaparecidos Sunday Drivers) ha grabado su primer disco en solitario financiándolo a través de donaciones de “mecenas” particulares a través del portal verkami. Se trata del crowdfunding. El propio cantante explica todo el proceso en esta entrevista para Radio 3. El resultado es un disco titulado “Cabeza de león“.

En el caso del nuevo disco de Cooper (Mi Universo) que se edita mañana lunes 21 de noviembre, se presentó en lo que se denominó “Internet Tour”, y que consistió en promocionar el lanzamiento del disco a través de 10 vídeos publicados, entre los días 8 y 17 de noviembre, en diferentes portales. Los medios elegidos fueron los siguientes: Radio 3, Rockdelux, 20 MinutosTentaciones (El País), Efe Eme, MTV, Go Mag, Jenesaispop, Mondo Sonoro, Rolling Stone. Se pueden ver todos los videos en la web de Elefant Records.

Jero Romero – Correcto

Cooper – En la basura


jornada de reflexión

19/11/2011

Aunque he votado por correo yo también estoy reflexionando hoy. Y me empieza a doler la cabeza. Debe ser la falta de costumbre.

A pesar de estar mermado en mis condiciones mentales, por el dolor de cabeza, porque cuando no me duele más o menos rijo coherentemente, estoy dispuesto a ayudar a todo aquel que esté utilizando la jornada de reflexión para decidir definitivamente su opción de voto.

Hay diferentes métodos para decidir a qué partido votar. Este año está claro a qué partido se va a botar. Este chiste malo es producto del dolor de cabeza. Pido disculpas.

Los principales métodos son los siguientes:

1. Voto de Perfil: consiste en autoposicionarse en uno de los cuatro perfiles de votantes que distinguen los sociólogos en función de la lealtad a la ideología y la confianza  en el líder que se presenta. Podéis ser: rehén, apóstol, defraudado o mercenario. Los expliqué ya en un post anterior, así que lo leéis aquí.

2. Voto “Sin Ideología”: aquellos que decís que no tenéis ideología o que no creéis en la política… soléis ser de derechas: votad al PP. El lunes lo negáis y punto. Pero todos sabremos a quién votasteis.

3. Voto Oculto: consiste en introducir en una bolsa una papeleta de cada partido que se presenta en vuestra circunscripción y extraer aleatoriamente una, que será la candidatura a la que votaréis. No os importa el partido, solo queréis participar en la fiesta de la democracia, por lo que no es necesario que la miréis y la podéis introducir directamente en el sobre. Aunque no es un factor determinante la bolsa utilizada depende del sexo y la edad: hombre joven (bolsa del Decathlon); hombre maduro (bolsa del Leroy Merlin); mujer joven (bolsa de cartón de Zara); mujer madura (bolsa de El Corte Inglés). Si os da miedo meter la mano en la bolsa porque visteis en un concurso de Telecinco que dentro puede haber culebras, babosas o cepos para cazar ratones, podéis pedir a alguien de vuestro entorno a quién no tengáis mucho aprecio, por si acaso hay algo dentro, que os ayude. Puede ser el gato. O un hijo.

4. Voto On Line o Wireless: consiste en rellenar un cuestionario a través de internet. En función de vuestras respuestas os señalará qué partido se acerca más a vuestras ideas. La fiabilidad de este sistema es similar al anterior, por lo que el cuestionario lo puede rellenar igualmente el gato. Los incrédulos de la opción 2 (Voto “Sin Ideología”), probadlo y veréis como os sale el PP. Podéis hacer la prueba aquí.

5. Voto en Blanco: consiste en ir a votar a primera hora de la mañana, de empalmada, y en evidente estado de embriaguez. Una vez efectuado el voto os vais a casa y a media tarde, cuando os levantéis, no recordaréis a quién habéis votado.

6. Voto Nulo: consiste en leer, analizar y comparar los programas electorales de todos los partidos que se presentan en vuestra circunscripción y elegir el que más responda a vuestras ideas e intereses. Seguramente no os servirá de nada porque lo más probable es que no lleguéis a u ninguna conclusión. Llegados a este punto elegid una de las opciones anteriores.

Espero que os sirva de ayuda. Ahora ya no tenéis excusa para no decidir.

Como la predicción meteorológica avisa de que es probable que mañana llueva en prácticamente toda España, espero que no seáis de esos que no van  a votar “porque está lloviendo“. ¡No me jodáis!

Si sois de esos (y tenéis trabajo), os recomiendo una cosa: mirad en vuestro Convenio Colectivo con cuántas faltas injustificadas al trabajo os pueden despedir. Siempre podéis utilizar alguna de esas faltas para no ir a trabajar un día de lluvia. En mi caso, ya pueden estar cayendo chuzos de punta afilados como cuchillos de Albacete o granizar bolas de golf, no puedo hacer (más) uso de este sistema.

Pues eso: ¡¡¡VOTAD, MALDIT@S, VOTAD!!!!

Para terminar os propongo un par de porras electorales:

La primera consiste en adivinar qué partido va a ganar en cada circunscripción provincial. Mi apuesta es ésta.

La segunda consiste en adivinar el número de diputados que va sacar cada partido. El total son 350 diputados.

Mi apuesta es la siguiente:

– PP: 192

– PSOE: 122

– CIU: 12

– IU: 8

– PNV: 5

– AMAIUR: 4

– UPyD: 2

– ERC: 2

– CC: 2

– BNG: 1

Si queréis podéis dejar vuestras apuestas en los comentarios.

Por cierto. ¿Os habéis dado cuenta de que María Dolores de Cospedal ha puesto la foto de su hermana pequeña en el cartel electoral? ¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte!

PD. Si os sobra la pasta, daos prisa en comprar Deuda española que dan un buen interés (sobre un 7%). Que Rajoy en dos patadas arregla la economía española y pone la Deuda en los niveles de la alemana que no da una mierda.

Avisados estáis.