irresponsables

29/11/2012

Hay un dicho que no sé si es español pero que desde luego los españoles lo sabemos aplicar muy bien, que afirma que ‘desde que existen las excusas nadie comete errores’. Es decir, nadie tiene la culpa de nada, nadie es responsable de nada, ni siquiera de sus actos o de sus omisiones. Llegado el caso de que nuestra actuación no sea ejemplar, positiva o sencillamente hagamos dejación de nuestras obligaciones y responsabilidades, rápidamente encontramos el motivo y la causa que ha motivado ese mal comportamiento: generalmente la culpa siempre es de otro,… o de la Merkel,… o de Europa,… o del Gobierno ,… o de la realidad como pasa cuando quien actúa irresponsablemente es el propio Gobierno.

El primer irresponsable en España, como no podía ser de otra manera, es el primero de los españoles: el Rey. Claro que en su caso la irresponsabilidad es etimológica, y por lo tanto absoluta. La Constitución establece que la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados por el Presidente del Gobierno o un Ministro, y por lo tanto serán éstos y no el propio Rey los responsables de los mismos. Desde luego es una posición muy cómoda ya que el Rey sí que puede culpar a Rajoy si hace algo irresponsable. El problema es que Rajoy le echará la culpa a la realidad y nos quedaremos como estábamos. Además, en el caso de no estar refrendados, los actos del Rey simplemente carecen de validez. Bueno, ahora mismo el Rey es casi inválido en sí mismo, pero ese es un tema médico que excede de este artículo. Y llegado el caso de que le pillen en un renuncio (en un acto no refrendado, quiero decir), pues nos regala esas emotivas palabras de ‘lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir’, con toda la campechanía y sincero espíritu de enmienda del mundo.

Dicho lo cual, observo con cierto estupor estos últimos días algunas acciones muy poco españolas de gente que asume responsabilidades de actos de los que no tiene o pueden no tener responsabilidad directa. En España también somos un poco así: o no llegamos o nos pasamos. Nos cuesta actuar de manera moderada y responsable.

En primer lugar militantes de base del PSOE que piden perdón por los errores de Zapatero. Con vídeo incluido. ¿Pues qué quieren que les diga? Que no entiendo muy bien el fundamento de este vídeo. ¿Por qué pedir perdón por algo de lo que no se es responsable? ¿Cuál es la lógica de esa actitud? Asumir la responsabilidad de otro cuando ese otro no la asume como sería su obligación me parece bastante irresponsable. Y hasta un poco estúpido.

En segundo lugar me han llamado la atención unas declaraciones de Oriol Junqueras, líder de ERC, en las que manifestaba, al respecto de su hipotético apoyo a Mas, que se responsabilizarán ‘de todo, e incluso de cosas de las que no tenemos responsabilidad’. No sé si se trata de un gesto de autoafirmación de su catalanismo con algo tan poco español como ya no solo asumir sus propias responsabilidades, y más siendo político, sino de asumir incluso la responsabilidad de cosas sobre las que no la tiene. Es un poco trabalenguas. Y como tal, es un poco incomprensible.

En fin, a mí eso de asumir responsabilidades que no te corresponden me parece como mínimo un acto de irresponsabilidad.

Y sí, lo digo yo: el mismo que subtitula su blog con la frase ‘la sociedad es la culpable’. Porque es verdad: tranqui, colega, la sociedad es la culpable, que sociedad no hay más que una, y a ti te encontré en la calle.

PD. Jóvenes (y no tan jóvenes) beban con responsabilidad. Hasta emborracharse si quieren, pero con responsabilidad: tiren las botellas en el contenedor verde.


canciones de la semana (56)

18/11/2012

Estoy viendo el tenis. Stop

Ahí van las canciones de esta semana. Stop

Tame ImpalaFeels like we only go backwards (Lonerism)

The  WalkmenHeaven (Heaven)


por qué hacer huelga

14/11/2012

Hace una hora debería haber encendido el ordenador en mi puesto de trabajo. Acabo de encender el ordenador, pero el de mi casa. No he ido a trabajar. He secundado la huelga general.

Cualquier trabajador tiene el mismo derecho a secundar la huelga o a ir trabajar. Las dos opciones son igual de legítimas siempre que se decidan de manera libre. El ejercicio de un derecho debería ser razón suficiente para optar por cualquiera de las dos opciones, pero nos vemos casi en la necesidad de justificarla decisión tomada.

Es cierto que aquellos que deciden no secundar la huelga suelen recurrir a justificaciones en negativo, es decir suelen empezar su argumento así: yo no hago huelga porque NO…..

… NO me representan los sindicatos y no sirven para nada: es cierto que los sindicatos distan mucho de ser instituciones eficientes en la representación de los trabajadores. Más o menos igual de ineficientes que los partidos políticos o que las empresas. En España, seamos sinceros, pocas cosas son eficientes. Si de verdad no sirven para nada, hagamos el ejercicio de pensar como serían las cosas si no existieran los sindicatos… ¿de verdad creen que las relaciones laborales serían mejor? Además, la convocatoria de huelga general no solo es promovida por los dos sindicatos mayoritarios, otros sindicatos minoritarios y multitud de colectivos y organizaciones sociales también la secundan. Quizás alguna de estas otras organizaciones si que nos representen…

…NO va a servir para nada: es la justificación utilitarista de quien sabe medir las consecuencias de una huelga con una precisión que al resto se nos escapa. Una precisión absoluta: no va a servir para NADA. En fin, como mínimo va a servir para lo mismo que si no la hacemos. O dicho de otro modo: no hacer huelga sirve para el doble que hacerla: para NADA de NADA. Por otra parte, a aquellos que solo actúan por utilitarismo, simplemente recordarles que los recortes sociales contra los que se convoca esta huelga general son, en palabras del Gobierno, ‘necesarios e imprescindibles’. Y nada hay más útil que lo imprescindible.

… NO es el momento de huelgas generales: ¿y cuándo es el momento? La huelga general es una medida de presión de carácter excepcional para momentos de excepcional dificultad. Actualmente España vive el momento más difícil de su historia reciente. Si en una situación así no es justificable una huelga general no sé cuándo es el momento oportuno. ¿Cuándo la economía crezca al 4% y haya un paro estructural?

Una huelga general pretende la paralización económica del país, busca la movilización de la sociedad en general, no solo de los trabajadores, porque todos somos los afectados por los recortes contra los que se convoca esta huelga.  Lo digo porque cuando alguien se queje de las incomodidades que le ocasione el paro de hoy, piense en el padre o la madre que le ha preparado el tupper con la comida a su hijo para que coma en el comedor escolar que no se puede permitir pagar, la persona que hoy volverá a abrir el buzón esperando encontrar la citación para una prueba médica que tardará meses en llegar, la persona que ha tenido que dejar su trabajo para cuidar en casa a su madre dependiente ya que los recortes en dependencia le han privado de la plaza en una residencia a la que le habían reconocido el derecho, la persona que hoy no podrá ir a comprar, aunque el pequeño comercio de al lado de su casa no haya secundado la huelga, porque no se lo puede permitir,…

Si piensa en ellos, quizás encuentre una organización tras estas personas que ha secundado la huelga y que SÍ le representa, quizás la huelga SÍ pueda servir para algo, quizás SÍ sea el momento de una huelga. Quizás.

PD. Y recuerde, en la época en que tenemos toda la información a un clic de distancia, los piquetes informativos no tienen sentido, todos estamos informados de la huelga. Que los comerciales de determinadas empresas le taladren a llamadas todo el puto día para informarle de productos que usted no ha solicitado es marketing. No lo olvide.


desahucios de buena fe

12/11/2012

Casi 400.000 desahucios y, al menos, 3 suicidios después, el PP y el PSOE han llegado a la conclusión de que esto de los desahucios era un tema que requería de alguna actuación conjunta por parte del Gobierno y del principal partido de la oposición. Luego no digan que los poderes públicos no afrontan los problemas sociales con celeridad y determinación.

Y es que la situación, tal y como reconocen sin ruborizarse tanto el PP como el PSOE, viene de lejos. Tan de lejos que ni el PP ni el PSOE (en sus Gobiernos anteriores) habían hecho nunca nada para solucionar esta situación, aun habiendo tenido la potestad para hacerlo. Eso sí, el PP se ha apresurado a afirmar que Mariano Rajoy va a ser ‘el primer presidente del Gobierno que quiera tomar decisiones’. Rajoy a la vanguardia siempre.

Veremos en qué queda todo este proceso. Hasta ahora lo que nos deja es una serie de declaraciones bienintencionadas por parte de todos los actores involucrados y con capacidad para actuar, es decir: Gobierno, Oposición, Bancos y Cajas de Ahorro. Bueno, creo que son bienintencionadas porque claras no lo son.

Empezando por el Gobierno: propondrá una moratoria de dos años para las ejecuciones de hipotecas en casos extremos. ¿Cuáles son esos casos extremos? De momento no lo sabemos, lo que sí parece claro es que no tendrá carácter retroactivo y sería aplicable a hipotecas firmadas, pero no a las que están en proceso de ejecución. Supongo que los desahucios en ejecución los deben considerar justos, ya que el ministro De Guindos ha anunciado que el Gobierno adoptará medidas, de acuerdo con el PSOE, para que ‘ninguna familia de buena fe se quede sin techo como consecuencia de la crisis’. Y cada uno que entienda lo que considere con eso de ‘familia de buena fe’, pero conociéndolos yo creo que ni las familias gays, ni las de independentistas catalanes, ni las de perroflautas entran en esta categoría.

El PSOE, por su parte, como después de 8 años en el Gobierno parece que no tuvo tiempo, plantea ahora modificar nada menos que cinco leyes. La razón, desde luego, parece convincente: porque es preciso equilibrar una situación que, en este momento, favorece al banco muy por encima del deudor. ¿En este momento? Bueno, en realidad, en este momento y desde que existen las leyes, éstas favorecen al banco, pero así parece que la cosa no iba con ellos. ¡Angelitos!

Vamos ahora con la segunda parte contratante: los bancos y las cajas de ahorro. En primer lugar, la Asociación Española de la Banca (AEB) ha publicado una nota de prensa en la que anuncian su compromiso de ‘paralizar los lanzamientos durante los dos próximos años, en aquellos casos en que concurran circunstancias de extrema necesidad’. Lo que no explican es qué entienden ellos por ‘circunstancias de extrema necesidad’. Al parecer el simple hecho de echar a una familia a la calle no es para ellos una circunstancia de extrema necesidad. Eso sí, aseguran que adquieren este compromiso ‘por razones humanitarias y en el marco de su política de responsabilidad social’. Que un banco alegue, a día de hoy, razones humanitarias y de responsabilidad social no puede más que catalogarse como cinismo puro y duro.

Las cajas de ahorro, por su parte, han anunciado que suspenden la ejecución de desahucios de vivienda habitual. Hasta aquí parece correcto, lo malo viene cuando especifican un poco más: suspenderán la ejecución de los desahucios, sí, pero solo los de ‘colectivos especialmente vulnerables’. Tampoco dicen a quiénes se refieren con ‘colectivos vulnerables’. En mi opinión, pocas cosas generan más vulnerabilidad a una persona que quedarse sin casa. Pero debo ser yo el que simplifica demasiado las cosas.

En definitiva, que se paralizarán los desahucios, sí, pero solo los casos extremos, aquellos en los que concurran circunstancias de extrema necesidad y afecten a colectivos especialmente vulnerables. El resto, la mayoría, no, que esos son desahucios de buena fe.


canciones de la semana (55)

04/11/2012

Revisando el historial de las canciones de la semana me doy cuenta de que llevo varias semanas en las que solo pongo música de grupos extranjeros.

Por lo tanto creo que ha llegado el momento de poner, de nuevo, algún grupo espa… un momento,… ahora que me fijo uno de los grupos es de Barcelona y en el otro hay gente gallega.

Tal como están los ánimos no sé si denominarlos como grupos nacionales, que la gente está muy susceptible y los ornitorrincos somos animales respetuosos con las creencias y sentimientos del personal.

Así que para no herir posibles susceptibilidades utilizaré la terminiología que maneja @fr_carrillo en twitter: esta semana traigo dos grupos del Estado que da nombre a la tortilla de patata. Además, cantan en inglés, para que no penséis que os intento españolizar o algo así.

StayThe change is coming (The fourth dimension)

The Right OnsPurple neon lights (Get out)

PD. Stay tocan en Zaragoza el próximo 1 de diciembre en la Sala López. Más info aquí.


tremendo combo

01/11/2012

Ser ministro de un Gobierno de cualquier país no debe ser un trabajo fácil. Ser ministro de un Gobierno en España tampoco. Ser ministro del Gobierno de España durante la mayor crisis económica de la historia contemporánea… menos. Nadie puede dudar eso.

A nadie se le puede exigir la infalibilidad de sus actos y de sus decisiones. A los ministros, por supuesto, tampoco. Sin embargo, lo que sí que podemos (y debemos) exigirles a los miembros del Gobierno es la seriedad y el rigor en sus declaraciones. Al menos en las públicas.

Una de las principales actividades de los ministros, y  de los políticos en general, debe ser justificar sus decisiones y rendir cuentas de sus acciones ante los ciudadanos. Un poquito de pedagogía política nunca viene mal. Los ciudadanos nos movemos en una escala muy amplia entre la brillantez y la estulticia, pero en términos generales podemos llegar a entender las cosas cuando se nos explican de manera correcta.

La verdad es que llevamos unos días en los que los ministros no están precisamente acertados en eso de las declaraciones públicas. Se puede alegar que ‘el que tiene boca se equivoca‘, aunque la verdadera cuestión es si realmente se trata de una equivocación (humana) o de una provocación con intención (política).

Empezó la veda el ministro Wert. Aunque es sociólogo (o precisamente por eso, váyase usted a saber) está demostrando una enorme capacidad para poner en su contra a todos los estamentos de la educación en España: profesores, padres y madres, alumnos,… hasta las propias consejerías autonómicas de educación gobernadas por el PP. Hay que reconocerle ese mérito. Digo que empezó la veda por sus declaraciones, hace unas tres semanas, de que el objetivo del Gobierno es españolizar a los alumnos catalanes’.

En pleno debate soberanista de la Generalitat estas declaraciones no parecían las más apropiadas: sonaron rancias, muy rancias. Algo así como aquello que se decía en la España colonizadora de que había que evangelizar a los indígenas infieles. Algo así como aquello de la formación del espíritu nacional de la época franquista. Algo así como unas declaraciones propias de otro tiempo. Y, por supuesto, unas declaraciones fuera de lugar.

Siguió la senda el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, cuando dijo aquello de que ‘los Presupuestos del 2013 eran los más sociales de la historia de la democracia española’. Claro, escuchas eso después de presenciar el ejercicio práctico del uso de la motosierra en los presupuestos de sanidad y educación, y no puedes más que esbozar una malévola sonrisa. Primero analizas la frase  (‘los más sociales en la historia de la democracia’) y piensas que pueden pasar dos cosas: que no conozca el significado de la palabra ‘sociales’, o que desconozca que periodo temporal representa la democracia española. Un error de expresión podría pensarse. Evidentemente no.

Lo cierto es que sencillamente estaba manipulando los datos: el ministro aseguró que el Estado invierte el 63% en gasto social, aunque para hacer el cálculo no tiene en cuenta el Presupuesto en su conjunto, ya que no contempla la partida que se destina a pagar los intereses de la Deuda, y por lo tanto el gasto total se reduce y así se hace aumentar el porcentaje que representa el gasto social. Otra cosa es como se justifica que el pago de la Deuda no compute como gasto, pero eso es otro tema. Ya saben: verdades, mentiras y estadísticas.

El tercero en discordia es el ministro de Defensa, Pedro Morenés, quien para justificar que España venda armas a países que no respetan los derechos humanos, no se le ocurrió mejor argumento que el de que ‘nada es perfecto en política’. Gran verdad, sin duda: nada es perfecto ni en la política ni en ningún ámbito de la vida. ¡Si hasta Cristiano Ronaldo está triste! Sin embargo, como argumento de un ministro parece algo peregrino. Digamos que el respeto a los derechos humanos es el primer peldaño de una larga escalera cuyo final es la perfección política.

Por otra parte, si no podemos alcanzar la perfección política, al menos alcancemos la legalidad española. Y la ley española prohíbe que el Gobierno autorice venta de armamento si no existen todas las garantías de que ese material no va a ser utilizado para “exacerbar tensiones o conflictos latentes” o “con fines de represión interna o en situaciones de violación de derechos humanos”. Es decir, no podemos exigir que un ministro alcance la perfección política, pero desde luego sí que cumpla la ley. Como mínimo eso.

Y en último lugar, pero no por ello menos importante, la sin-par ministra de Empleo, Fátima Báñez, que tres días después de que los datos de la EPA arrojasen el record de paro en la historia (aquí sí) de la democracia española, con una tasa del 25%, no desaprovechó la oportunidad para asegurar que ‘estamos saliendo de la crisis, hay señales’. Al menos hay que reconocerle que, a diferencia de su colega Montoro, la ministra Báñez no manipuló los datos. Simplemente no dio ningún dato que avalara tan contundente afirmación.

La ministra habló de ‘señales’, que deben ser como las meigas: haberlas, haylas; pero nadie las ha visto. Aunque me decanto más por pensar que deber ser parte de la economía como dios manda de la que hablaba Rajoy: salimos de la crisis con Fe (el tercer milagro de Fátima,… de Fátima Bañez), Esperanza (señales esperanzadoras en forma de meigas salvadoras que nadie ve) y Caridad (que esto se lo dejamos a Amancio Ortega y sus donaciones multimillonarias a Cáritas).

Wert, Montoro, Morenés y Bañez. O viceversa. O en el orden que ustedes quieran. Tremendo combo en cualquier caso.