los expertos

Cada vez hay menos gente que no tenga perfil en una o varias de las decenas de redes sociales que existen. Los púberes hormonados (no necesariamente ciclistas o atletas) se decantan por tuenti, cuando cambias la voz te pasas al facebook, cuando consideras que tienes cosas que decir que le pueden interesar a gente que no conoces personalmente, te conectas a Twitter.

Y cuando te conviertes en, o aspiras a ser, un profesional te haces perfil de LinkedIn. Solo entonces. Y claro, cometemos errores porque somo de natural torpes. Afortunadamente existen los expertos que nos llevan por el buen camino y nos ayudan a superar nuestra torpeza.

Según la RAE un experto es una persona ‘práctica, hábil, experimentada’. O sea, alguien que controla el tema y que domina aquello de lo que habla. Alguien que está al cabo de la calle de alguna cuestión. Alguien, en definitiva, del que se puede confiar y dar por buenas sus afirmaciones.

Los expertos son como los mercaos pero en bueno. Cualquier cosa se justifica si lo dicen los expertos. Gente con credibilidad. ¡Maldita sea, son expertos, haz lo que dicen y calla!

La semana pasada leí este artículo: Los 10 grandes errores en los perfiles de LinkedIn. En él, descubrimos como poder sacar el máximo provecho a esta red profesional con los consejos de los EXPERTOS.

Como sé que no habéis clicado en el link, os transcribo literalmente los 10 grandes errores (en cursiva) y aporto mis comentarios de ‘no-experto’.

1. No tener una foto. Poner cara a la persona da confianza y ayuda a poner cara a los candidatos es por esto que los perfiles con fotos son vistos siete veces más que los que no la tienen.

La cara es el reflejo del alma: sino hay cara, no hay alma. ¡Cómo te van a contratar o vas a progresar en tu carrera profesional si te consideran un desalmado! Es preferible ser feo que desalmado.

2. Tener una foto vieja o artística. Si importante es tener foto no menos es que la que pongamos sea actual y profesional. La persona que te reciba en la entrevista presencial no debe tener la sensación de haber sido engañada con una imagen que poco o nada tiene que ver con el candidato. Se crea desconfianza.

Estás buscando trabajo, no ligando. Deja las auto-fotos a pecho descubierto en frente de un espejo para twitter. Yo recomendaría poner la misma foto que en el DNI. Si tenemos una foto poco artística esa es la del DNI. Además, si le vale a la policía, le tiene que valer a la empresa.

3. Educación. En frecuente que los usuarios mientan respecto a su educación. No inventes cursos, talleres o seminarios. La Red esconde muchos secretos y podrías quedar como un mentiroso.

Si mientes, no eres educado. Eso lo sabe todo el mundo. Este error no es aplicable si eres político, ya que suelen mentir bastante respecto a los títulos que poseen. También suele mentir respecto a otras cosas, por eso son políticos.

4. No actualizar la información de contacto. Es común que esta sección permanezca igual a como se configuró cuando se creó la cuenta. El error es no actualizarla. Los empleadores te pueden descartar si, por ejemplo, no seleccionas la opción «Oportunidades profesionales».

No, yo tampoco entiendo la última frase ni que tiene que ver con ‘no actualizar la información de contacto’. Pero bueno, si lo expertos dicen que tienes que seleccionar la opción «Oportunidades profesionales», pues la seleccionas. Y de paso cambias el teléfono, la dirección postal o electrónica si las has cambiado. Por si acaso.

5. Llamarte «ejecutivo de cuentas». Poner frases poco precisas como «ejecutivo de cuentas» o «agente de ventas» en el titular profesional no es lo mejor. Ese espacio te da 120 caracteres para escribir uno llamativo y original. La propia LinkedIn recomienda poner algo parecido a «gerente de ventas dinámico y entusiasta en la toma de riesgos».

Debes escribir un titular llamativo, original… y preciso. Sin mentir, por supuesto.

6. No poner tus habilidades. Los empleadores realizan la búsqueda de personas en LinkedIn por habilidades o palabras claves. Si quieres que te encuentren, debes colocarlas en tu perfil.

¿Veías Seinfeld? Pues en esta serie, George, uno de los personajes, cuando se quedó en paro hizo esta reflexión; ‘Soy licenciado, ¿algo sabré hacer?’ Si te haces esa pregunta y la respuesta es ‘NO’,  la decisión es fácil: date de baja de LinkedIn y vuelve a tuenti.

7. Decir que has trabajado con alguien que nunca has visto. Es mejor ser honesto. No es correcto decir que has trabajado con alguien solo para mejorar tus posibilidades de ser contratado. En la sección Recomendaciones puedes agregar algunas de tus verdaderos excompañeros.

Aquí vale también la opción contraria: no decir con quien has trabajado. O al menos con determinados personas. ¿Acaso pondrías, aunque fuera cierto, que has trabajado con Iñaki Urdangarín?

8. No pedir recomendaciones. La sección Recomendaciones es una poderosa herramienta. No solo pidas recomendaciones, piensa qué es lo que quieres que digan de ti. Luego comenta esas ideas a las personas que quieras que dejen algún texto sobre tu personalidad y habilidades.

Vamos, que escribas tú las recomendaciones y se las pases a gente con la que tengas confianza para que las pongan como si fueran suyas. Eso sí, no pidas recomendaciones a Iñaki Urdangarín.

9. No hay que pensar a lo grande. Entre las recomendaciones elaboradas por los expertos figura la de buscar contactos próximos que te puedan ayudar en tu carrera. Esto es, es más fácil que un directivo de tu propia empresa te acepte entre sus contactos a que lo haga el presidente del Gobierno o el dueño de una multinacional de éxito. Si además, al enviar la invitación pones alguna referencias como por ejemplo que eres empleado de la empresa y admiras su carrera tendrás muchas opciones de éxito.

Esta recomendación es mi favorita. Me encanta lo de decirle a tu jefe que ‘eres empleado de la empresa’ y que además… ‘admiras su carrera profesional’. Supongo que si es una empresa no muy grande, tu jefe te identificará por el nombre y… la foto; y si es muy grande, supongo que sabrá reconocer el nombre de la empresa en la que trabajas, mayormente porque es la suya. Respecto a lo de que admiras su carrera profesional, recuerda que en un punto anterior recomiendan encarecidamente ser honestos y no mentir. Tú verás lo que pones.

10. Mostrar tu desesperación. En los tiempos que corren muchos de los perfiles son de personas en paro. La recomendación es no actualizar el perfil en el mismo momento de perder el trabajo. Si se parece desesperado puede desanimar a muchos empleadores.

Esto es evidente. Si te quedas en paro e inmediatamente actualizas en tu perfil tu situación de desempleo, puedes pareces desesperado por… volver a trabajar. Recuerda: eres español. Cuando te quedas en paro, tu primera preocupación ha de ser cobrar la prestación o subsidio por desempleo el mayor tiempo posible.

Dicho todo esto, voy ya mismo a actualizar mi perfil de LinkedIn siguiendo estos consejos…

Sí, sí, yo tengo perfil en LinkedIn. Y es fácil encontrarme…

Una pista: no tengo la misma foto que en este blog.

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